El Ayuntamiento de Ruiloba impulsará la creación de ocho viviendas sociales en el céntrico edificio conocido ‘Obra Pía’, ubicado en el barrio de La Iglesia, que actualmente se encuentra en estado de ruina. Podrá hacerlo en virtud de un convenio firmado recientemente entre el alcalde del municipio, Julio Pinna, y el presidente de la Agregación de Fundaciones Costa Occidental, Enrique Bretones, a través del cual la Agregación cede gratuitamente el uso con la finalidad de destinarlo a actividades de interés público y social.
El Ayuntamiento gestionará la adecuación del inmueble y su mantenimiento y en él recaerán las rentas que se generen. El convenio prevé también usos subsidiarios, siempre de interés público y social, pudiendo comprenderse usos culturales, vecinales o asociativos. Pero se prohíbe cualquier uso lucrativo o comercial. Lo que sí podrá autorizarse es el uso puntual por parte de asociaciones sin ánimo de lucro, entidades sociales o colectivos locales, siempre que sea compatible con la finalidad principal.
El inmueble, que data de 1900, y cuya titularidad de pleno dominio pertenece a la Agregación de Fundaciones, cuenta con una superficie total de 550 metros cuadrados, distribuida en planta baja, primera planta y planta bajo cubierta. El estado ruinoso afecta tanto a los forjados como al tejado, que se han venido abajo prácticamente en su totalidad, si bien por el momento, permanecen estables los muros de fachada.
El alcalde de Ruiloba ha celebrado el acuerdo recién firmado, “que permitirá facilitar a los vecinos el acceso a la vivienda, uno de los problemas principales tanto en el municipio como a nivel general”, y ha explicado que se está estudiando la fórmula más adecuada tanto para llevar a cabo la obra como para, posteriormente, proceder a su gestión. Además, ha subrayado la “importancia de rehabilitar el imponente edificio que actualmente se encuentra en ruina y que afea el pueblo mientras no tiene ningún tipo de utilidad”.
Por su parte, el presidente de la Agregación de Fundaciones Costa Occidental ha incidido en que este trámite supone una “oportunidad para ver rehabilitado un inmueble después de tanto tiempo y además, darle un uso social, del que puedan beneficiarse los vecinos”.


